Presentada querella contra militares estadounidenses
La madre y los tres hermanos de José Couso (cámara de Telecinco) que falleció el pasado 8 de abril en Bagdad, durante la guerra en Irak, presentaron hoy (martes 27 de mayo) ante el Juzgado central de instrucción de la Audiencia Nacional una querella criminal contra tres miembros de la Tercera División de Infantería del Ejército de Estados Unidos, por considerarlos “responsables del ataque al Hotel Palestina”, en el que falleció el cámara.
Los tres soldados que figuran en la querrella son el sargento Gibson de la compañía A del 64 regimiento de Blindados de la Tercera División de Infantería del Ejército de Estados Unidos, el capitán Philip Wolford como responsable de la unidad de blindados de la Compañía A del mimsmo regimiento, y el teniente coronel Philip de Camp, responsable del Regimiento de Blindados 64. Los demandantes solicitan “prisión provisional” de los tres acusados.
La abogada de la familia Couso, Pilar Hermoso, explicó en rueda de prensa, que esta querella se puede ampliar a otras personas con independencia de “su rango, foro o nacionalidad” si se determina que pueden estar implicadas en la muerte de José Couso. La querella ha sido calificada como de “crimen de guerra y asesinato” y la argumentación jurídica se fundamenta en el Estatuto de Roma, en el artículo 8.2., en el que se considera crimen de guerra “cualquiera de los actos contra personas o bienes protegidos por las disposiciones del Convenio de Ginebra”, así como “dirigir intencionalmente ataques contra bienes civiles, es decir, bienes que no son objetivos militares”.
Además, la Convención de Ginebra establece en el artículo 79 que “los periodistas que realicen misiones profesionales peligrosas en la zona de conflicto armado serán consideradas personas civiles” y añade que “deberán ser protegidas como tales”.
Los familiares de Couso explican en la querella que los periodistas se habían trasladado del Hotel Rashid, donde residían al principio de la guerra, al Hotel Palestina “por indicaciones del Pentágono”. En la descripción de los hechos del 8 de abril, recuerdan que a las 10.46 horas los tanques del 64 regimiento de Blindados de la Tercera División de Infantería del Ejército de Estados Unidos se situaron en el extremo del puente de Jumhuriya, a un kilómetro y medio del Hotel Palestina, donde se alojaban 300 periodistas extranjeros.
A las 11.00 horas un carro de combate Abrams M1 de dicha compañía giró su torreta y apuntó al Hotel Palestina y después de varios minutos disparó un proyectil a la altura de la planta 15. José Couso filmaba desde la habitación 1.403 y fue alcanzado por el impacto. Pocas horas después falleció en el Hospital Ibn Nafis de Bagdad por las heridas recibidas. En este ataque también falleció el periodista de la agencia Reuters Taras Protsyuk y sufrieron heridas de gravedad la periodistas libanesa Samia Najul y el fotógrafo iraquí Faleh Kheiber. En la querella se señala como prueba la declaración de testigos directos a los periodistas Jon Sistiaga de Telecinco, Carlos Hernández y José Miguel Azpiroz de Antena 3, Mónica García Prieto de ’El Mundo’ y Olga Rodríguez de la Cadena Ser.
Asimismo, se adjuntan como pruebas declaraciones de los tres soldados en diferentes medios de comunicación y relatos de los testigos. El sargento Gibson explicó en Telecinco: “No disparé inmediatamente sobre él. Llamé a mis jefes y les dije lo que había visto. Diez minutos después me llamaron y me dijeron que disparar sobre él y eso hice”.
Por su parte, el teniente coronel Philip de Camp señaló en una entrevista publicada en ’Los Angeles Times’: “Lamento decirlo pero soy el tipo que mató a los periodistas”.
La abogada de la familia Couso explicó que el primer paso es que se admita a trámite y anunció que seguirán “hasta las últimas instancias, incluído el Traibunal Supremo”. Hermoso indicó que confían en que la Justicia española curse una orden de búsqueda y captura contra los tres soldados estaodounidenses.
CONCENTRACIONES LOS MARTES EN GÉNOVA
Por otra parte, la familia Couso señaló en la rueda de prensa que “no hay ninguna respuesta a día de hoy” del Gobierno español y afirmó que se sienten “desamparados”. Por este motivo, han convocado todos los martes una concentración a las 12.00 horas ante la sede del Partido Popular para que se les dé una respuesta al asesinato de su hijo y hermano, y el 8 de cada mes a las 20.00 horas ante la Embajada de Estados Unidos en Madrid. La familia agradeció el apoyo recibido y reclamó que este “crimen no les puede salir tan barato”.






