«Conde-Pumpido pervierte la naturaleza de la fiscalía»
Que las hondas a veces son más peligrosas que las balas es una lección que se les atraganta a los poderosos. Javier Couso la aprendió cuando veía de niño en los telediarios a una señoras en una plaza argentina reclamar justicia por sus hijos muertos. A partir del 8 de abril de 2003, el día que tres militares estadounidenses asesinaron a su hermano José en Bagdad, tuvo que llevarla a la práctica. Junto a su madre, hermanos, amigos y algún juez valiente se embarcó en la aventura incierta de encausar a los culpables. Ocho años después ha logrado hitos que parecía imposibles como la primera orden de busca y captura de la historia contra militares estadounidense por crímenes de guerra. Aunque como reconoció ayer antes de la charla que ofreció en el Antiguo Instituto Jovellanos en el marco de la Semana cultural García Rúa lo más importante de este camino es que «mi hermano sigue vivo entre nosotros».-El proceso parece haber cogido impulso con las filtraciones de Wikileaks, ¿es así?
-Ese impulso es más moral, el más importante es el impulso judicial que supone que el Tribunal Superior haya reabierto el caso este verano dando un varapalo terrible a la Fiscalía. Les dice que sin terminar el proceso no puede haber sentencia, vamos que les está mandando a estudiar primero de Derecho.
-¿Les cogió por sorpresa la actuación del Gobierno según lo que filtra Wikileaks ?
-No, simplemente constatan datos que ya teníamos como que el Fiscal General del Estado, Conde-Pumpido había hecho un viaje relámpago a EEUU y llega con el recurso que archiva el caso por segunda vez. Estas filtraciones demuestran que hay indicios delictivos en la actuación de la fiscalía y el gobierno poniendo todo tipo de obstáculos a la investigación. En este país se hace política en lugar de justicia. Conde Pumpido con su actuación pervierte la naturaleza de la fiscalía.
-Sin embargo, otros jueces como ahora Santiago Pedraz están llevando el proceso hasta el final…
-Sí, pero hay que tener en cuenta que está respaldado por dos sentencias del Tribunal Supremo. En ese sentido, Pedraz no es un llanero solitario sólo está haciendo bien su trabajo. Mi hermano estaba orgulloso de su país y creía que lo iban a proteger. Lo que no puede ser es que tu vida no valga nada si te matan los Estados Unidos. Mi tío que es comandante del ejercito español me dijo si matamos nosotros a un periodista de la CNN al día siguiente tienen mi cabeza en Washington.
-Tras tantos años de lucha, ¿con que ánimo afronta esta etapa?
-Con cierto optimismo. Lo que hemos conseguido no es poco. La orden contra los tres militares es histórica como lo es que la Interpol por primera vez se haya negado a acatarla. Lo cierto es que estos tres criminales al menos no se pasearán impunemente por Europa. Algo similar a lo que parece estar pasándole a su jefe de entonces, Bush (esta semana declinó viajar a Suiza por miedo a una detención). Hemos quitado una piedra de un muro de impunidad y eso ya es un logro.
Publicado en El Comercio





