El caso Couso sigue abierto

El caso Couso sigue abierto cuando se cumplen casi diez años del asesinato de José en Irak, consecuencia de un ataque de las tropas de EE.UU. al Hotel Palestina de Bagdad, sede de la prensa independiente.

En respuesta a la solicitud de archivo provisional realizada por el Ministerio Fiscal el pasado mes de febrero, se han presentado solicitudes de nuevas diligencias a practicar en la investigación, ya admitidas por el juez Santiago Pedraz:

  • Se reitera a la INTERPOL la orden de identificación y detención de los militares estadounidenses procesados, a efectos de extradición y puesta a disposición de los juzgados españoles.

Aclaración: La INTERPOL se negó en 2010 a la búsqueda y captura de los militares procesados en virtud del artículo 3 de su Estatuto, que excluye a la organización de “toda actividad o intervención en cuestiones o asuntos de carácter político, militar, religioso o racial”. Es la primera vez en la su historia que ponen esa objeción a una orden judicial.

  • Se solicita también la toma de declaración como testigo a Adrienne Kinne, ex sargento del Ejército de Estados Unidos, en el momento de ejecutarse los hechos criminales que se investigan.

Kinne aseguró, en una entrevista realizada por la periodista estadounidense Amy Goodman en el programa “Democracy Now” (con fecha del 13 de mayo de 2008), que recibió “una lista de posibles objetivos en Bagdad, y el Hotel Palestina estaba catalogado como posible objetivo potencial”.

A fecha de hoy, están procesados los tres militares que ordenaron, autorizaron y efectuaron el disparo que acabó con la vida de José Couso. También están imputados dos de sus superiores como ejecutores de un plan “para evitar que los medios de comunicación pudieran informar”, según señala el auto del juez.

La familia de José Couso continúa con su reclamo constante de investigación y justicia para que se aplique la legalidad internacional y se juzgue a los responsables de su muerte.

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2 Comentarios to “El caso Couso sigue abierto”

  1. TERESA 10 marzo, 2013 at 2:37 #

    BUENO NO SE SI ESTOY ACERTADA O NO;
    AL HIJO DE JUIO ANGUITA, TAMBIÉN LO MATARON, EL PRECIO DE SER REPORTEROS PERIODISTAS ES LO QUE TIENE….QUE SE LA JUEGAN EN
    CADA GUERRA O EVENTO DE ESTAS CARACTERISTICAS…..QUE PASA
    QUE PARA UNOS HAY JUSTÍCIA Y PARA OTROS NO?
    QUE ME CUENTEN COMO Y DE QUE VA LA COSA

    • Javier 10 marzo, 2013 at 8:21 #

      No esta acertada. Lo que determina la diferencia en los casos de Anguita o Couso son las normas o disposiciones que conforman el Derecho Internacional y las Convenciones de Ginebra suscritas por EEUU y España. Julio Anguita Parrado iba empotrado dentro de una unidad MILITAR y murió en una ataque a esa unidad militar, José Couso estaba en un lugar CIVIL que era el lugar donde se reunía la prensa internacional, conocido por el mando estadounidense, en ausencia de combates y tras ser atacados los otros dos centros de la prensa independiente: Al Jazeera y Abu Dabi TV. Resultado: 3 periodistas asesinados.
      Por otra parte, el riesgo de un reportero de guerra es morir por una bala o un mortero desviado, no ser asesinado. En la guerras también hay leyes y por eso existen los CRÍMENES DE GUERRA. No se puede matar a civiles a sabiendas y es lo que pasó el 8 de abril, no solo con Couso, también con Tareq Ayoub de Al Jazeera y Taras Proysiuk de Reuters.
      Un saludo.
      PD: Por cierto, en Internet, escribir todo en mayúsculas es gritar. Le rogaría que no me gritase.

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